Es necesario

A medio gas nos quedamos a medias
en el movimiento del mundo.

Es necesario hacerse silencio,
invertir las fuerzas que desgastan,
en fortalezas que nos regeneran.

Es necesario hacerse visión
por encima las lentes que debilitan.

Es necesario soltarse de fragmentos
que se entrechocan en la contradicción.

Es necesario unificarnos, sobre todo por dentro,
porque hacerse uno es hacerse íntegro, completo.

Es necesario saber esperar el momento,
ser pacientes y no perdernos en la explosión de un instante,
sino aprender a conducir ese poder,
sea lo que sea que podemos,
hacia el propósito de trascender en lo que ya somos
y nos espera desde siempre…

Respirando en el Intento

Resulta fácil configurar palabras de ánimo en el abstracto de las frases motivadoras.

Luego resulta lo que resulta donde no llegan las palabras, a la raíz del olvido, del dolor, de la tristeza…

Es fácil decir, y es difícil a ratos sentir lo que sentimos.

Sin embargo, sea o no sea fácil,
desde la misma raíz lo intentamos:
“Ánimo, tú puedes”.
Así como si tomáramos el impulso de salir de un barranco, un hoyo, un laberinto, una madriguera,
o cualquier lugar confuso donde la luz apenas llega.

Sí, ya sé, resulta fácil decir
que en el Intento está el logro,
la salida,
el cambio;
otra cosa es sentir
cómo nace su fuerza ahí mismo,
donde vivir aprieta…

Sueños realizables

Me ha dicho un sueño en esta madrugada,
que los sueños hay que protegerlos hasta que tienen suficiente fuerza para tomar vida y vivir,
para formar cuerpo en la realidad.

Los sueños toman perfil, consistencia y carácter, en la oscuridad,
así como una semilla en las entrañas de la tierra,
o así como el bebé que se fue gestando en el vientre materno, y al que el aire solamente toca y llena y alienta a través del primer grito, el que indica: “estoy listo para vivir”.

Cuando no ha nacido el sueño,
cuando sólo son rumores que se difunden al vaivén de los vientos,
los sueños se disipan en el aire,
aunque despierten ecos que reflejan
si son sueños creíbles o son quimeras.

Ni unos ni otros ecos dan poder a mis sueños,
es menos, me confundo con tantos supuestos y suposiciones que ocupan el lugar protegido donde un sueño en particular se fortalece,
donde se gesta la fuerza necesaria para hacerme más real…

Fuerza en el latido de la vida

Expansión y Contracción en el Latido de la Vida.

Se extiende la experiencia en lo horizontal como esos matorrales sin altura ni hondura en las raíces, que saturan el espacio nutriéndose de los sustratos de la tierra.
Se concentra la vivencia en lo vertical cual si fuera un brote que, no hallando lugar o sustancia para expandirse, crece hacia dentro, hacia lo profundo, aun sin darse cuenta de que un árbol se está alzando en el anverso de su recorrido.

La capacidad de expandirme traza la curva de retorno y obedezco al movimiento de contracción.
Regreso al punto de partida desandando mis pasos, aunque ya no soy la misma que dejó las pisadas.
Lo que viví inconscientemente se me manifiesta ahora como una oportunidad de tomar conciencia, de entender profundamente.

Acepto porque entiendo.
Sí, todo es perfecto ante esa Inteligencia que no contempla desechos, que no permite cabos sueltos en el tejido de la creación.
Así lo veo y así me comprometo a resolver la maraña que me toca, desenredando los hilachos que hicieron nudos en el tejido de mi vida.

Borda el amor donde punteó el olvido.
Pisa la presencia donde anduve ausente.
Exclama el ¡Sí! donde la negación se vivió a través mío…

Y sé que es aquí, en este anclaje con el perenne latido del corazón, donde nace la fuerza que me expandirá en un nuevo recorrido, en una nueva expresión…