Semillas de confianza

Alguien me dijo una vez que nunca brota una flor por muchas semillas que pongas en una piedra.
La confianza respondió que sí, que puede suceder lo imposible cuando hago lo posible.

Y esto mismo sucedió la vez que lancé una semilla al vuelo,
por no dejarla en mitad del camino expuesta a ninguna suela de algún zapato.

Yo no digo que sea para tropezarse, pero las piedras están por todos lados y en una de éstas cayó mi semilla confiada.

Concienzuda yo, me fui a buscarla para ponérselo más fácil y dejarla sobre la tierra.
Lástima que ya no la encontré entre tantos peñascos.

Entonces fue cuando la Confianza me recordó:
“No te preocupes por lo que de ti no depende.
Marcha tranquila porque tu intento ya hizo la siembra
y mira cómo floreces tú entre tus piedras…”