Instantes sencillos

Nacen en mí cosas buenas,
o se me recolocan las neuronas
(las de la cabeza y las del corazón),
cuando comparto contigo instantes cotidianos
naturales, francos, sencillos.

Nace el respeto de verdad hacia tu persona,
que es la mirada verdadera, sin juicio,
de ir conociéndote mejor y más a fondo.

Nace la intuición que no necesita preguntar:
¿cómo estás? porque puede leer
en tus palabras y en tus silencios
que eres libre como tú eres,
sin trabas y con tus disparates,
sin óxidos y con tus brillos atenuados.

Libertad plena de instante presente,
libre de futuros y de pasados luchadores
por conquistar un espacio que se sobreponga
a tanta ausencia de nosotros mismos.

Nace ese espacio compartido, natural y sencillo,
donde se borran los nombres y nace lo que somos…