Deseo un verano fresquito para todos.
… Y, en fin, ya sabemos que no hace falta pedir al Sol que alumbre nuestros quehaceres y descansos.
Lo que sí, si fuese demasiado
(digo el calor, o el trabajo o el recreo),
que siempre haya una fuente o una suerte,
o un sombrero de nubes con lluvia de ideas renovadoras…
Nos reencontramos con los colores del otoño.
