Como un pato en las aguas del río Huécar…
como un mirlo silbando al viento en las ramas desnudas de un árbol…
como una piedra en volandas de nubosos prados…
Así escribí otra página en la Feria del Libro de Cuenca…
Y así recibí a tantos soles que asomaron entre nubes y se detuvieron un rato a leer,
y dejarse ver, por estas Miradas Peregrinas…
¡Gracias, amigos conquenses, por tantos regalos que dejasteis a vuestro paso por el stand de Librería Hamburgo!
