Hasta el último aliento

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas,
compañero del alma, compañero…

Tomo prestados estos versos de Miguel Hernández,
para que vuelen ligeras esas palabras que vienen pesarosas a pronunciar la difícil encomienda de una despedida; tomo la palabra con la esperanza de que al alzarse en vuelo sobre el adiós suenen las letras a un cántico de bienvenida.

Pero si se empeñaran algunos renglones en decir adiós, que sea un despedirse de todos esos momentos en los que me he ausentado de tu conversación y de tu lucha. Ausente de los conceptos para hacerme presente en este Ahora sin orillas donde nos damos la bienvenida, cuando puedo yo darte las gracias por el fuego que ha encendido tu conversación y tu lucha.

Las gracias que siento hacia tu persona están esparcidas por muchos momentos de algunos años en los que hemos compartido tiempo y espacio, pero acude a este instante la primera vez que vi en ti al Hombre Fuego de las ceremonias ancestrales; el que sostiene la lumbre de la tribu, el calor de las almas, la fuerza sabia que, conocedora de su incapacidad para encender la noche entera, alumbra y caldea al trozo de oscuridad que se le pone delante.

Las gracias que siento hacia ese calor y esa sabiduría que desprendía el fulgor de tu vida están esparcidas por muchos momentos de algunos años, pero asoma por este instante el último encuentro en el que compartimos un propósito: celebrar unas Jornadas en Familia.

Y es en este Ahora que puedo decir adiós al frío de los días fríos que compartimos, y las conversaciones frías y las luchas que el tiempo enfría… para dar la bienvenida y las gracias a ese fuego que ha encendido tu vida, Hermano, el mismo que enciende para la Familia un ¡Sí a la Vida!

!En memoria de Antonio Garrido,
que luchó por una Cultura de Vida hasta el último aliento!

Un canto a ritmo de tambor

Encuentro en la Montaña de Montserrat, Barcelona

De lo que se trata es de abrir el corazón.
El corazón se abre a veces con un canto,
a veces con una palabra,
a veces con un grito,
a veces con un llanto.

Pero se trata es de que el corazón se abra,
porque si vengo con el corazón cerrado
y con todo el personaje que lo rodea a modo de muralla,
entonces la montaña soplará en la superficie de mi piel,
cuando lo que vengo a buscar es aliento,
un encuentro de esencia a esencia.

Así, el propósito es que se abra el corazón.

Abrir mi corazón ahora puede ser el reconocimiento
de que no soy tan fuerte,
ni estoy tan armonizada,
ni tengo tanta voluntad,
ni soy tan humilde,
ni estoy tan protegida porque no soy tan cuidadosa,
y que no soy tan impecable
y que no estoy tan equilibrada
y que no siempre veo claro,
y que a veces me falta la confianza
para seguir creando lo que soy,
y que si no doy espacio a la creatividad
tampoco siento la abundancia del Ser.
Y entonces la belleza es como una ventana abierta
que abro cada día y me enseña
el mismo paisaje de diario, que a su vez no puedo cambiar
porque no veo la belleza de la vida
en el mismo acto de mirar.

Abrir mi corazón a la fuerza de este momento, puede ser el reconocimiento de que soy la suma
de todas mis relaciones, y que la energía que me falta hoy es la energía de todos los corazones
que no he podido reconocer cuando vinieron a ofrecerme
una oportunidad de vida,
de unidad,
de que el amor sobreviva a todos los argumentos
y excusas que lo niegan,
poniéndome en el negativo de la separación.

De lo que se trata es de abrir el corazón,
para que el “no” se transforme en un “Sí”
a la Fuerza, Ritmo, Voluntad, Humildad, Protección, Impecabilidad, Sanación, Claridad, Confianza, Creatividad, Abundancia y Belleza…
Un al Amor…

¡Bienvenida Primavera! 2015

“Si te resuena este Llamado,
es que tu corazón te está esperando…”

Éste fue el santo y seña para quienes dijimos ¡Sí!
y acudimos a la cita concertada con un corazón unificado que nos estaba esperando.

Y ¡Sí! Los colores se sacudieron las resistencias y atravesaron el espesor de las nubes purificándose con la intensa lluvia, para dibujar un arcoíris en este día compartido con la maravilla de compartirnos.

Cada cual conoce su propio despliegue de emociones encontradas al hacerse partícipe de un Encuentro.

Yo sé lo que sentí cuando el tan anunciado día amaneció con frío, lluvia y viento. En mi particular despertar se levantó una niña decepcionada porque el hada madrina no acudió vestida de primavera a su fiesta de la primavera. Lo reconozco, si no fuese porque ya estaba dentro del cuento, me habría contado a mí misma una buena excusa, un buen cuento que justificase el no tener fuerzas ni ilusión para pasar las páginas de la tormenta, excluyéndome también de sentir la magia de un desenlace inimaginable.

Porque las fuerzas amigas llegaron de todos lados, con paraguas y las botas mojadas, como rayos del sol que atraviesan el espesor de las nubes, para regalarle unos zapatos nuevos a esa mirada desencantada que se había olvidado de pasar página y seguía leyendo, perpetuando, sintiendo el mismo paisaje sombrío en un rincón del invierno.

Pasar la página de este invierno ha traído el regalo de una comprensión convertida en vivencia: lo que proyectamos, anhelamos, buscamos, ya está escrito y contemplado, ya es en todo momento.

Pero no puedo ver la abundancia con los ojos de la carencia,
ni sentir toda la magnitud del amor si voy haciendo fronteras con la espada del condicionante, ni danzar con la vida si no escucho su música, ni leer la magia del cuento con los ojos del desencanto…

No podría agradeceros, a vosotros que traspasasteis la tormenta, si no hubiera sentido las gracias que vuestros corazones han derramado en este Encuentro…

Pero ¡Sí!
Doy Gracias porque he podido Veros,
Recibiros,
Sentiros como la llegada de una Primavera…

En Radio «Tan naturales como tú»

El impulso de ofrecer recorrido a mi obra, ha abierto el camino para encontrarme con personas maravillosas.
Encuentros mágicos que dejan su huella en las páginas vitales; no tanto por el tiempo compartido, sino por la intensidad del reconocimiento que nos damos al «Vernos».
«Te Veo», Miguel Ángel…
Intensidad y Reconocimiento es lo que tanto se respira en el ambiente de este programa de radio,
dirigido por Miguel Ángel Barcelona.
Aquí comparto el enlace al canal «Tan Naturales como Tú», para quienes queráis disfrutar de ratos entrañables y en muy buena onda.

«Entrevista en Radio Alcalá de Guadaira, en el programa «Tan Naturales Como Tú».

Gente con ángel

A menudo pienso en cómo se han extendido mis brazos
para abrazar lo universal
y cómo a veces me quedo manca
a la hora de abrazar a quienes están aquí al lado.

Yo sé lo gratificante y fácil que es abrazar
al ángel perceptible en los demás,
pero, cuando éste no se hace tan visible,
siempre pido a los brazos del Amor
que se extiendan para tocar
ahí donde no llegan los míos…

Carta de los Reyes Magos

Viaja esta carta a través de tus sueños buscando la orilla de tu corazón.

Ahora que somos pequeñas figuras difusas en tu recuerdo, porque tú te hiciste tan grande en la geografía de tus vivencias, se hace más largo el recorrido de esta misiva, pero no por esto llegará más tarde.

Cuando tú recibas esta carta, es porque ya crecieron tus ojos como para sentir el asombro ante ese Misterio que impulsa tus pasos y desvela tu camino, el tuyo, haciéndote protagonista de una historia vinculada a todas las historias que te preceden, sobrepasan o circundan, pero que nadie puede vivirse más que tú, ni de la cual alguien que no seas tú puede hacer la lectura completa.

Viaja esta carta hacia tu orilla porque tú has caminado en tus sueños hacia este lado del espejo, trayendo crecidos los regalos que te hicimos en tu nacimiento.

Cuando leas esta misiva escrita en el reino de la magia, con palabras mágicas, es porque ya puedes recordar que fue a ti, cuando tú naciste y la luz nació contigo, a quien vinimos a entregar nuestros presentes, a quien dimos los recipientes que portarían y protegerían el destino de esa luz que eres, en el viaje por tu propia historia.

Ahora ya puedes acordarte que te hicimos entrega de tres dones:
Pensamiento, Palabra, Acción.
Pensamientos conductores de tu luz.
Palabras que configuran los contornos de tus sueños.
Acciones que le dan cuerpo y realidad al milagro de tu vida.

Sí. Ahora ya se abrieron tus ojos con inocencia y puedes recordar.
Por eso mismo, nosotros, Los Reyes Magos, te escribimos esta carta para decirte que seguimos creyendo en ti. Que pase lo que te haya pasado, y lo vivas así como en ti se esté viviendo,
NOSOTROS SEGUIMOS CREYENDO EN TI.

Posdata: En esta orilla de tu corazón esperamos desde siempre tu llegada,
la cual sucede en cada Presente en que nos regalas tu Presencia…

Navidad

Entre tantas imágenes navideñas que circulan por la Red en estas fechas, buscaba esta mañana una que mostrase un gran árbol, uno de ésos con muchas ramas donde colgar todos los momentos que le dieron luminosidad a nuestra vida;
con otras ramas que se vayan encendiendo a su tiempo, porque también el Gran Misterio se desvela a sí mismo poquito a poco;
con ramas deshojadas de lo que ya no es, que a su vez dejan espacio a otra primavera que se irá gestando en esa misma desnudez…

De pronto vi en la pantalla la imagen de un árbol solitario.
Y pensé: ¿Por qué un árbol solitario? Mejor un bosque.
¿Por qué el agua en copas? Mejor un río rebosante de vida.
¿Por qué no un puente que nos conecte y a la vez conectado con la Naturaleza?
Un puente por el que se acercan aquéllos a quienes amas y te quieren.
¿Por qué no un Hogar con el fuego encendido, con velas encendidas, con presencias encendidas?

Entre tantas evidencias externas que decoran la Navidad, en las calles, en las mesas, en el comercio… buscaba esta mañana en mi memoria esos breves instantes de Presencia en los cuales he notado que se me encendía la luz del corazón.

Y de pronto he visto que hay una navidad íntima y personal, que no está sujeta a ninguna fecha ni estación, cada vez que renace el amor en tu corazón.
Cada vez que se renueva en ti ese sentimiento de dicha infinita por sentirte conectado, vinculado, unido a algo que no puedes abrazar por completo, pero por lo que te sientes completamente abrazado.

Cada vez que no puedes sino agradecer por cada Presente que recibes como un regalo.

Sí, de pronto lo he visto: la Presencia es el Gran Regalo, aunque la mayor parte del año lo recibamos sin papel de celofá, ni luces, ni decorado…

La magia del turrón

Al calor de una lumbre encendida en un día lluvioso, viene la fuerza del cacao que llegó de las selvas tropicales a encontrarse con la dureza de las almendras, la dulzura del azúcar y la sustancia del trigo.

Antes de poner manos a la masa, por si alguien se pregunta dónde está la magia de estas relaciones, acuden las presencias poéticas y dejan caer en el lebrillo unos versos con simientes de trigo, cual si fueran lluvia de oro que trajese consigo los mismos vientos que hicieron verdear las mieses; o encantan a la pasta con rimas de flores blancas, asociando el almendro con la pureza del primer amor y la llegada de la primavera.

Algo mágico empieza a sentirse en esta reunión ¿verdad que sí? Pues ahora es cuando se ponen las manos a trabajar la masa, y yo, que estoy ahí como ayudante de cocina y también como aprendiza de poetisa maga, miro esas manos tan queridas, agrietadas de tanto hacer dando y cuidando, de tanto dar haciendo, que han entregado a lo largo de su vida tanto, y a las que sé me faltará tiempo para retornarles todo cuanto me dieron y me siguen entregando…

Pues eso, miro yo con esa mirada que recoge lo esencial en un instante, y siento el amor que me brota del pecho yéndose hacia esas manos, que a su vez lo esparcen en la masa del turrón…

Y, bueno, no sé si he respondido dónde está la magia del asunto pero estoy segura que cada cual la ha sentido ahí donde ésta le ha tocado.

Bordadoras de sueños

Viajo hoy a una tarde de la adolescencia, a la sombra de una parra donde bordaba mi ajuar de sueños dentro de la circunferencia de un bastidor. Mientras mi madre y otras mujeres del entorno hacían zurcidos y remiendos, yo combinaba los colores y formas en la pureza de un tejido que el tiempo y la experiencia aún no habían desgastado…

En la realidad de hoy me ocupo de la función que ellas me mostraran entonces: voy uniendo los retazos del tejido vital a través de la recapitulación y el entendimiento. Y, aunque a veces parece que los rotos del mundo se empeñan en zurcir los míos, algo que no sé definir sostiene intactos los hilos primorosos que tejen la magia de los sueños…

Quizás sea la mirada inocente de esa Bordadora sin edad que todas las mujeres llevamos en el corazón…

Paciencia activa

Y entonces el Jardinero me dijo:

Mantén en la espera el terreno limpio de malezas, para que cuando asomen las flores que han sido sembradas en tu tierra, puedas olerlas y disfrutar de la belleza que el amor ha sembrado en ti.

No te impacientes y te vayas a buscar florecillas en otros campos, pues, aunque las encontraras, no serían las que recuerda el espíritu, y no reconocerías sus fragancias en la sutileza de tu ser.

Mantén en la espera el cuidado de tu tierra fecundada por el amor.

Y, si no estuvieras cuando tu jardín florezca,
si te has ido,
o lo has descuidado y sólo ves olvidos,
no le llores a la vida,
que ahí estarán las flores hasta que recuerdes o retornes a ti.

Porque los jardines que el Amor siembra en tu corazón
son eternos y no se marchitan…