Este trabajo nace del encuentro espontáneo con el Lector;
de la amenidad de un compartir cualquiera donde ambos intentamos ver más adentro en los textos de Miradas Peregrinas, nutriéndolos a la vez de música y declamación…
El resultado: un diálogo genuino entre lo escrito y lo leído.
Mi eterno agradecimiento a Domingo García por derramar su arte sobre esta obra.
Ojalá disfrutes tú también de este rato lírico.
