El propósito que ha guiado este Encuentro ha sido abrir el corazón a la vibración de los cuatro elementos
–Tierra, Aire, Agua y Fuego-,
acogiendo el regalo que cada uno de ellos nos entrega en forma de
fuerza, entendimiento y sanación.
Conectar con la Naturaleza es una oportunidad de ir descubriendo espacios inexplorados en ser…
Desde lo sagrado de ti puedes establecer una relación con lo sagrado de la Madre Tierra, pues Ella escuchará en tu silencio, en tu canto, en tu rezo y, sobre todo, en el balbuceo del primer acercamiento.
Ella oirá los anhelos más íntimos de tu corazón, sanará tus heridas profundas y te fortalecerá para que cumplas con el compromiso que tienes contigo mismo, con tus relaciones y con la Vida…
Y así fue que el río fluyó a través de nuestras venas
y nos dejó su transparencia en el sentimiento…
El aire afinó nuestros instrumentos musicales
y dejó en la humedad del ambiente notas acompasadas
con nuevos entendimientos…
La tierra acogió nuestras ofrendas
y semillas de nuevos propósitos,
mientras sentíamos su latido bajo nuestros pies…
Y pese a que las lluvias no nos permitieron prender el fuego,
finalmente nos convertimos en leños
y encendimos una llama en nuestros corazones
que seguirá ardiendo más allá de las estaciones…
