¿Crees que has perdido el control
por abrir donde decidiste cerrar?
Piensas que te has desprotegido por traspasar una puerta sellada o un puente vetado.
Dices que lo haces por amor pero, en el fondo, sabes que el amor en ti no necesita puertas ni puentes para expandirse.
Y sabes también que es lo que llevas puesto en ti lo que encuentras al otro lado del umbral.
Quise consolar y descubrí que era yo quien necesitaba el consuelo.
Vine a explicar mis motivos y escuché otros argumentos.
No vi tu amor porque oculté el mío.
Todo es tan sencillo como esto: veo lo que muestro.
Descubro un corazón al otro lado de la puerta
cuando traspaso mis umbrales con el corazón puesto…
