La clave del asunto está en afirmar tu senda
en la constante encrucijada de caminos
sin que esto suponga un rechazo
de las otras direcciones.
Soltar es elegir sin rechazar,
puesto que de lo contrario
vas cargando en tu pensamiento,
en tus emociones,
en tu particular mochila,
el peso de lo que has dejado atrás…
