No hay más que Ahora

No hay más aire que el que puedo respirar en este Ahora.

En la manera en que acojo este momento,
así estoy entregándome al Gran Instante,
con presencia o con ausencia.

Nunca falta aire
en el todo de un momento vivo:
de cada instante colmado de plenitud
que, si duele,
es porque quiero saciarme de totalidad
sin perder, sin darme.

No hay más aire que el que este Ahora entrega.
Todo cuanto busco y anhelo
está en otra parte, en otro instante.

Lo puedo asumir como una reproducción de ausencias
o lo puedo vivir como una comunión con la Presencia.

Y, después de tantos momentos de ausencia, de carencia,
elijo el instante en Presencia, en entrega.

Éste es mi presente de amor.
Así es la Presencia que mira por mis ojos,
cerrándolos a todo lo demás
para yo que te sienta
como ahora te respiro.