Líneas pensantes

Desconozco el momento justo en el que cambia la manera de pensar el mundo.
Mas, si me pongo a observar, veo una línea pensante con dos extremos inseparables:
final-comienzo, tú-yo, dentro-fuera, sustancia-forma…

La polaridad se va transformando al percibir esa otra línea trazada por la Presencia, invisible, sensitiva, que se expande gloriosa en su recorrido, curvándose su anverso en eterno retorno…

Me olvido de todas las circunstancias en que he percibido la fuerza del temple, la que me arquea sin romperme, pues ahora viene un hermoso instante a recordarme el poder que se activa cada vez que se abrazan los dos extremos irreconciliables de una percepción,
cada vez que observo lo que sucede sin entrar en juicios, así como es,
cada vez que se disuelve un condicionante
que le he puesto a la experiencia de amar…