Sueños realizables

Me ha dicho un sueño en esta madrugada,
que los sueños hay que protegerlos hasta que tienen suficiente fuerza para tomar vida y vivir,
para formar cuerpo en la realidad.

Los sueños toman perfil, consistencia y carácter, en la oscuridad,
así como una semilla en las entrañas de la tierra,
o así como el bebé que se fue gestando en el vientre materno, y al que el aire solamente toca y llena y alienta a través del primer grito, el que indica: “estoy listo para vivir”.

Cuando no ha nacido el sueño,
cuando sólo son rumores que se difunden al vaivén de los vientos,
los sueños se disipan en el aire,
aunque despierten ecos que reflejan
si son sueños creíbles o son quimeras.

Ni unos ni otros ecos dan poder a mis sueños,
es menos, me confundo con tantos supuestos y suposiciones que ocupan el lugar protegido donde un sueño en particular se fortalece,
donde se gesta la fuerza necesaria para hacerme más real…