Celebrando para agradecer

“Lo sagrado es lo real, el poder, la fuente de vida y fertilidad” – Eliade

En tiempos en los que el ser humano vivía en el ámbito de lo natural, y por lo tanto de lo sagrado, era una ceremonia sin ceremoniosidad la labor agrícola de la siega, la trilla, el aventado del trigo….

Una tradición acompañada de la fiesta campesina, en donde se agradecía a la tierra por los frutos recibidos, y al sol por hacer madurar las espigas.

Trabajo y fiesta cohabitaban en las eras con el goce de un día colmado de frutos por los que agradecer. No faltaba la música, los cantores, las comidas típicas de la estación… todo ello regado con la alegría del compartir.

La celebración de la cosecha actuaba como símbolo del tiempo, marcando los meses y las estaciones y los años: “Cuando las yeguas giran es el tiempo el que gira y es la era la que rueda sobre el tiempo”

Y aunque muchas vueltas ha dado la rueda del tiempo desde entonces, en este Encuentro hemos querido recrear ese espíritu de agradecimiento y celebración, desde quienes somos hoy, aportando a esta Fiesta el fruto de nuestra mejor expresión.